Típica conversación de los Karamázov de Dostoievski

3 Posted by - julio 12, 2017 - Autores

Fragmento de una delirante conversación entre el beodo Fiódor Pavlovich Karamázov y sus hijos Aliosha e Iván:

— […] Pero, sin embargo, di: ¿hay Dios o no? ¡Pero en serio! Ahora necesito que se me hable en serio.

—No, no hay Dios.

—¿Hay Dios, Aliosha?

—Sí que lo hay.

—Y la inmortalidad, Iván, ¿hay inmortalidad, aunque sea pequeña, la más reducida?

—Tampoco hay inmortalidad.

—¿Ninguna?

—Ninguna.

—Es decir, un cero perfecto o la nada. ¿No habrá algo? Porque, a pesar de todo, eso de que no haya nada…

—Un cero perfecto.

—Aliosha, ¿existe la inmortalidad?

—Sí.

—¿Dios y la inmortalidad?

—Sí, Dios y la inmortalidad. La inmortalidad está en Dios.

—Hum. Lo más probable es que Iván tenga razón. ¡Dios mío, si nos paramos a pensar lo que el hombre ha dado a la fe, cuántas energías ha perdido este sueño, y eso durante miles de años! ¿Quién se burla así del hombre? ¿Qué me dices, Iván? Por última vez y decididamente: ¿hay Dios o no? ¡Te lo pregunto por última vez!

—Y por última vez, no.

—¿Quién se burla así de los hombres, Iván?

—Debe de ser el diablo —sonrió irónicamente Iván Fiódorovich.

—¿Es que existe el diablo?

—No, tampoco existe.

—Es una lástima. ¡Demonios! ¡No sé lo que después de esto haría con el primero que inventó a Dios! Sería poco ahorcarle en un miserable pino.

—Si no hubiesen inventado a Dios, no habría civilización alguna.

—¿Que no la habría sin Dios?

—No, y coñac tampoco. Y el coñac, después de todo, a usted le gusta.

—Espera, espera, espera, querido, una copa más. He ofendido a Aliosha. ¿Te has enfadado, Alexei? ¡Querido Alexei mío!