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Romeo y Julieta (Franco Zeffirelli, 1968)

Shakespeare again

PC-Rey-Lear PC-Romeo y JulietaNo hace mucho, el nobel Mario Vargas Llosa publicaba un artículo en el que hacía la crítica de una representación teatral que había visto en esos días en Madrid. La pieza en cuestión, cómo no, una vez más, era de William Shakespeare, el genio inglés cuyas obras llevan cuatrocientos años sobre el escenario. Decía Vargas Llosa: “Todo está en Shakespeare, su época y la nuestra, lo que hay en ellas de idéntico y de diferente, la grandeza de la literatura y los milagros que el arte realiza en la vida de las gentes, así como la manera en que la vida de los humanos destila al mismo tiempo felicidad y desgracia, dolor y alegría, pasión, traición, heroísmo y vileza”.

En efecto, las cuatro esquinas de la condición humana se hallan de tal manera reflejadas en los textos de Shakespeare que su figura está siempre de moda y sus obras son continuamente representadas, revisadas, puestas al día escenográficamente, inspiran multitud de películas, cómics, novelas, música, pintura… Su actualidad lo convierte en un clásico esencial para entender la sociedad y la cultura de nuestro tiempo, por eso Penguin Clásicos continúa editando sus obras, ahora dos de ellas que resultan imprescindibles: ‘Romeo y Julieta’ (edición bilingüe de una de las tragedias más conocidas y leídas del autor) y ‘Rey Lear’, la tragedia de un personaje que se ve despojado de todo.

Portada del cómic de Gianni de LucaPágina del cómic de Gianni de LucaShakespeare está profundamente arraigado en la mentalidad colectiva, incluso en la de aquellos que nunca lo han leído. Si se piensa en el amor, ¿no vienen de inmediato a la imaginación Romeo y Julieta?

¿Dónde encontramos el arquetipo de la duda si no es Hamlet, o la perfecta representación de un sentimiento tan humano como los celos sino en Otelo?

Pero, además, las obras de Shakespeare están plagadas de aventuras, de misterios, de secretos, de violencia, todos ellos ingredientes que siguen cautivando a los lectores o a los espectadores del cine de entretenimiento, de ahí, también, su perpetua revisión. El Bardo de Avon supo conjugar como nadie la reflexión profunda y el entretenimiento, la lágrima y la risa, las situaciones más tiernas y las más grotescas, ofreciéndonos toda la variedad tragicómica que tiene la propia vida.

Romeo y Julieta (Franco Zeffirelli, 1968)

Romeo y Julieta (Franco Zeffirelli, 1968)

Marian Montesdeoca

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