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La importancia de llamarse Drácula

El pequeño Bram, aquejado por una extraña enfermedad, como un Onetti precoz, no consigue salir de su cama dublinesa durante los primeros años de su vida. Allí acuden los profesores particulares, los médicos y sus seis hermanos. Allí, su madre le entretiene las lluviosas tardes de Clontarf con historias de fantasmas y misterio de origen gaélico. A los siete años se cura por completo y, como recuperando tiempo, se hace campeón de atletismo, licenciado en ciencias y matemáticas por el Trinity college.

Ilustración para la versión audio de DráculaEn el inicio de su vida adulta, Stoker,  combina su trabajo como funcionario con su carrera de literato, empezando a publicar cuentos en revistas y ejerciendo de crítico teatral. Sus visitas al teatro, según algunos, resultarán imprescindibles para la creación de su inmortalidad literaria. En una de las representaciones de Hamlet conoce al reputadísimo actor Henry Irving y la atracción es inmediata. Irving lo contrata como secretario personal y se lo lleva a Londres para que se encargue del Lyceum Theater. Stoker le responde regalándole los siguientes 27 años de su vida. La fascinación con la que Stoker sirve a Irving -rayando en la sumisión- le valdrá después como inspiración para el personaje Reinfield en Drácula.

Henry Irving

Henry Irving

 

En el Londres fin de siglo las paraciencias y el ocultismo ganan cada vez mayor popularidad entre la población. Se forman círculos esotéricos y sociedades secretas. Stoker, imbuido por el ambiente, leyendo acerca de los Cárpatos durante de unas vacaciones en el pueblo pesquero de Whitby , después de una digestión turbulenta causada por unos cangrejos -según la irreverente versión de su único hijo Noel- empieza a escribir la obra que le dará fama mundial.

Cuenta Santiago Posteguillo en La sangre de los libros que Stoker cambia el nombre del protagonista de su novela justo antes de entregarla al editor. Antes se llamaba simplemente “Wampyr”. Pero una afortunada tarde, en una nota al pie de un extraño libro, encuentra ese nombre.

La primera recepción de la novela por parte de los críticos es nefasta. La ven como una novela demasiado moderna, trufada de elementos técnicos novedosos. Es la madre de Stoker la primera en darse cuenta de la importancia de la obra. Después su colega Oscar Wilde dice de ella que es “la más bella escrita jamás”.

 

Drácula de Bram Stoker

Drácula de Bram Stoker

Drácula desencadea un culto respecto a los vampiros que sigue en voga y que devora por completo a su autor.

Dicen que en su último aliento Stoker murmuraba «strigoi, strigoi» («espíritu maligno», en rumano) mientras apunta con el dedo, como un precursor de Lugosi, a un lugar en penumbra de la habitación.

Carlos

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