0 COMMENTS
Salgari

La estación de la infancia

El verano es la estación de la infancia, el tiempo de las aventuras y los descubrimientos. Suele dejar en nuestra memoria un rastro con sabor a mar o a montaña, a juegos iniciáticos y al primer beso, o tal vez a la primera conversación que mantuvimos con una sonrisa de gato sin gato. En verano todo es posible, aun más cuando nos dejamos llevar por las páginas de un buen libro que nos hace soñar con honorables piratas y constructores de juguetes, con hadas que dan vida a un muñeco de madera para hacer feliz a un anciano solitario.

Alicia    Salgari    El mago de Oz

Los libros de nuestra infancia ponían el mundo del revés para nosotros, para que la imaginación no hollada aún por los imponderables de la vida adulta volara en globo hasta una isla habitada de misterios. Podíamos contemplar con el asombro en los ojos a un calamar gigante deslizándose por el profundo oceáno, al otro lado de la escotilla de una nave de acero reluciente que imaginábamos casi como venida de otro mundo. Los libros lo hacían posible para nosotros. Viejos caballeros barbudos que hablaban lenguas extrañas y vivían a veinte mil leguas de distancia nos ofrecían el hermoso regalo de su conocimiento, de su oficio, su ingenio y fantasía para que los veranos fueran el tiempo de la magia.

La casa de vapor    20.000 leguas    La isla misteriosa

¿Quiénes eran aquellos hombres generosos que nos ofrecieron su mano para recorrer a saltos y cabriolas el camino de la niñez? Un tal don Julio, don Emilio, tantos otros dispuestos a esperar nuestro regreso al verano. Merece la pena concederse la oportunidad de volver a soñar, de volver a surcar los Mares del Sur en busca de tesoros que creemos perdidos. Siguen estando ahí. Los ancianos escribientes los guardan para nosotros. Basta con abrir de nuevo El corsario negro, Los tigres de Mompracem, Las aventuras de Pinocho… ¡Hagámoslo! ¡La vida volverá a ser cálida y de colores!

Pinocho

http://www.megustaleer.com/editoriales/penguin-clasicos/PG/

Ulises Ramos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *