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Hoy me siento bien, un Balzac

En 1799 nace Honoré Balssa (la Z y la C posterior sean tal vez una refinada forma de venganza familiar) en el lugar equivocado. El futuro escritor estajanovista es enviado ipso facto al cuidado de una nodriza ante el temor de su joven madre de no poder alimentarlo; todavía traumatizada por la muerte prematura de su hijo anterior.

Cuando Honoré vuelve a los cuatro años al domicilio familiar con esperanzas renovadas la experiencia es todavía más dolorosa. El niño siente con nitidez la distancia y el recelo de sus padres. A los ocho es enviado a un internado de película de terror, cerca de Vendome. Con celdas de castigo y meses sin vacaciones y siendo el peor de la clase. En esas condiciones extremas, leyendo escondido tras las puertas, nace su pasión literaria. Balzac arrastra la  fractura de ese amor familiar de por vida, enamorándose de mujeres mucho mayor que él, claramente maternales, con Freud relamiéndose en futuro diván.

 

Casa de Balzac

Casa de Balzac.

 

Tras unos años de estudios Balzac abandona su carrera como jurista y se consagra al oficio (y la palabra no es opcional) de escritor. Balzac rompe a escribir en su misérrima buhardilla sin darse descanso e inaugura su titánica tarea contra la jornada laboral estándar.

Adicto a los cincuenta expresos diarios. Su rutina de trabajo consistía en irse a la cama a las seis de la tarde para levantarse a la una de madrugada y seguir escribiendo otra vez hasta las seis.

Al principio de fracaso en fracaso.

Rutinas de Balzac.

Rutinas de Balzac.

La Comedia Humana, el nombre con el que bautiza toda su obra en contraposición a La Divina Comedia, consta más de 140 libros entre novelas, relatos y ensayos. La obra parece padecer gigantomaquia y es un retrato fidedigno de la sociedad francesa. La famosa competencia al Registro Civil está llena de personajes que aparecen y desaparecen en distintas escenas y formas de presentación. Recurrentes, principales en unas, secundarios en otras.

En sus novelas se habla de dinero de una forma revolucionaria. Más que de amor. Lo novedoso son la importancia de los  gastos, de ventas, de préstamos, de herencias, de operaciones de bolsas, de tantos por cientos. Y no sólo los ricos. Absolutamente todos andan enfrascados en disquisiciones económicas: los pobres, los muy pobres, los campesinos, los que cambian de posición.

Eugènie Grandet

Eugènie Grandet

Propietario de una vida enorme, acorde con su obra, conocedor de la miseria y la riqueza, soberbio entomólogo de su tiempo, Balzac murió venciendo todas las reticencias a los prejuicios de su obra. Dumas y Hugo llevaron su ataúd a hombros sabedores de de la importancia del autor de ese gigante, solo, vivo y luminoso libro.

Muchos años después, el escritor guatemalteco adicto a las formas breves Augusto Monterroso, le homenajeó irónicamente en este autoflagelador relato:

Fecundidad

“Hoy me siento bien, un Balzac, ya estoy acabando esta línea”

Carlos

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